
No tengo paciencia. Al menos en eso me muevo al ritmo de los tiempos: lo queremos todo, lo queremos ya, y, a poder ser, sin esfuerzo. En esta era del homo instantaneus, la tecnología se nos presenta como la panacea de todos nuestros males: con tecnología, nos prometen, se puede todo, se puede ya, y se puede sin esfuerzo.
Pues va a ser que no. Basta con darse una vuelta por las clases de idiomas. Los alumnos tienen acceso casi ilimitado a recursos para aprender idiomas: podcasts, videos, textos, diccionarios, redes sociales... Pero no aprenden. O al menos, no más rápido de lo que lo hacíamos antes los que no disponíamos de dichos medios. Antes bien: a menudo, uno tiene la impresión de que se aprende menos y peor. No soy precisamente yo alguien a quien se pueda acusar de aversión a la tecnología -mi bien merecida fama de computer freak me precede- , pero no dejo de reconocer que es un error delegar en un amasijo de ceros y unos algo que es específicamente humano: la voluntad de aprender, y el esfuerzo que ello lleva aparejado. Como tantas veces en la vida, la mejor respuesta a esta dicotomía nos la ofrece el sentido común: lo fundamental para aprender es el propio estudiante y su esfuerzo: los profesores y recursos de que disponga, tecnológicos o no, siempre serán algo secundario.
Sirva este ya demasiado largo preámbulo pseudofilosófico de indigesto acompañamiento del plato principal de este post: se trata de un cacharrillo online que me he encontrado por esas internetes de Dios, y que, por la sencillez y rapidez de su funcionamiento, hace honor al título de estas líneas. Vaya por delante que el mérito es del autor del software, Feross Aboukhadijeh, estudiante de informática de la Universidad de Stanford. Yo, por desgracia, de programar "ni papa", así que simplemente lo he traducido, he adaptado las opciones para que resultaran más cómodas al usuario hispanohablante y lo he instalado en mi propio servidor en esta dirección web. Tiene este aspecto:

Se trata de algo muy, muy sencillo: no es más que uno de tantos recursos en internet que nos permiten repasar vocabulario por medio de tarjetitas. Lo diferente de este software es la rapidez con que nos permite crear las tarjetas. Imaginemos que queremos repasar el vocabulario alemán referido a fenómenos atmosféricos: lluvia, viento, nevar, nuboso, etc. Bien, pues sólo tenemos que introducir la lista de términos en español, seleccionar como idioma de partida el español y como lengua de llegada el alemán y ... voilà! El software se encarga de buscar los términos alemanes correspondientes y crear las tarjetitas. ¿Cómo lo hace? pues con el traductor automático de google. Sí , ya sé los problemas que dan los traductores automáticos, pero podéis hacer la prueba, y veréis que mientras que el vocabulario que introduzcamos no sea especialmente ambiguo, la traducción que se nos ofrece de los términos es normalmente la correcta. Este software tiene sus limitaciones: por ejemplo, no permite guardar las listas, así que simplemente podemos ir guardándolas en un documento de word, y "pegarlas" de nuevo cuando queramos volver a practicarlas. Una sugerencia: si queremos practicar sustantivos alemanes, es una buena idea introducir los términos en español con artículo: así, en vez de "Mond" como equivalente de "luna", obtendremos "der Mond" como equivalente de "la luna". Viel Spaß... y a trabajar.