martes 27 de octubre de 2009

Hausgemacht.

Mi hermano mayor estudió derecho. A pesar de no tener vocación de jurista, la carrera le sirvió al menos para iniciarse en el aprendizaje del alemán: un profesor se lo recomendó por la relevancia que tiene en el mundo de lo jurídico. El caso es que mi hermano se cogió la horrorosa pero efectiva "Gramática sucinta de la lengua alemana" de Herder y un curso de Planeta de Agostini y empezó pin pan, pin pan, pin pan, gramática por aquí, libro de ejercicios por allá, casete por acá, escuchar, repetir, traducir.... , nunca llegó a asistir a clases de alemán... pero llegó a ser profesor de alemán de la Escuela Oficial de Idiomas de Murcia. Allí estuvo de interino varios años, hasta que se cansó, se preparó las oposiciones de filosofía (que era su vocación) y allí está, lidiando feliz con los damnificados por la Logse. ¿A qué viene la batallita? pues creo que es revelador: hoy en día tenemos al alcance de un click medios inimaginables hace unos años para aprender idiomas: periodicos, videos, audios, chats, cursos online, etc, etc; sin embargo, no parece que todo esto redunde en un aumento de la velocidad ni de la calidad con que los alumnos aprenden idiomas. Al contrario: muy a menudo internet se convierte en un "pierdetiempos hipnótico" en el que buscamos algo que posiblemente ya tengamos en nuestra estantería: nuestro manual de alemán, el libro de ejercicios, el diccionario y el cd de audio. Quien me conozca sabrá que no soy yo precisamente un enemigo de los ordenadores ni de internet, pero soy muy consciente de que mi hermano, con su método cutre, aburrido y horrendo, tiene en muchos aspectos un alemán mucho mejor que el mío. Y eso, la verdad, me da que pensar.

Quizás la clave esté en aprender a usar los nuevos recursos con el viejo espíritu: es decir, un poco de esfuerzo y disciplina. Para muestra un botón: la página  Hausgemacht.tv es un portal de vídeos tipo youtube donde alguien nos cuenta, en un vídeo de 3-4 minutos, cómo se hace algo: galletitas de navidad, desatascar una tubería, hacer alioli, o un striptease a la pareja. Lo bueno es que cada vídeo lleva debajo la transcripción/resumen detallado de lo que se cuenta en el vídeo, lo que lo convierte en el material ideal para aprender/enseñar alemán. Si cualquier estudiante básico-intermedio de alemán se metiese entre pecho y  espalda un par de dichos textos cada semana, al cabo de un año su nivel de alemán escrito y oral habría subido drásticamente. El único y pequeño problema es que probablemente ni tú ni yo tengamos la constancia de mi hermano. Y es una lástima.

Postdata: cambiando el tono ligeramente regañón que tiene este post, os recomiendo encarecidamente un vídeo de un cocinero español que nos enseña a hacer alioli en alemán. No tiene desperdicio: no hay regla de gramática o pronunciación que no destroce, pero se le entiende estupendamente y, además, es de lo más simpático. Merece la pena echarle un ojo: "Wie mache ich Aioli?

viernes 2 de octubre de 2009

Heidelberg


Heidelberg, más que una ciudad con universidad, es una gran universidad con un poquito de ciudad aquí y allá.  Hay tropecientas facultades, institutos universitarios, institutos tecnológicos, centros de investigación, etc, etc, diseminados por toda la ciudad.  Directamente proporcional es la cantidad de estudiantes y sus correspondientes bicicletas: en pocas ciudades alemanas había visto yo un uso tan intensivo de la misma. Muy mona, la ciudad, - como casi todas las alemanas-, o quizás un poco más. Bueno, a lo que iba: hace unos días me comentó una alumna que había hecho un cursillo de alemán en una academia de Heidelberg y que había quedado bastante contenta. Como la gente siempre me anda preguntando por sitios para hacer cursos, ahí va el enlace: http://www.alpha-heidelberg.de/. La verdad es que no tiene mala pinta: los cursos son económicos y la ubicación magnífica: en plena calle mayor de Heidelberg, la Hauptstraße más larga de Alemania, según dicen los de allí, y de lo que puedo dar fe; es más larga que un día sin pan.  Seguro que ahora empiezan a salir comentarios de gente  echando pestes de esta academia: que si es una tapadera para la trata de blancas o el tráfico de droga, que si se sufren maltratos físicos y te obligan a trabajar en talleres textiles clandestinos chinos a pan y agua..., en fin, está claro que cada uno cuenta según le ha ido, y por supuesto, cualquier información adicional sobre esta u otra academia de idiomas es bienvenida. Aunque sea positiva.