... de aquí a trescientos o cuatrocientos años. Y es que los ordenadores y el autor de la hilarante traducción al alemán del cartelito adyacente comparten un mismo problema : que ni saben, ni piensan. Y es que traducir no es fácil. No hay más que ver las gambas que meten los dichosos traductores online. Sin embargo, con todos sus defectos, a veces pueden resultar útiles, al menos los más serios de entre ellos. El problema respecto al alemán es que no hay manera de encontrar uno que traduzca alemán-español. Español-inglés, español-francés, español-servocroata.. todo eso sí, pero de alemán, nada de nada.
Pues eso no es del todo cierto. Haber, hay al menos uno, y funciona sorprendentemente bien. Se trata del Worldlingo. En este traductor podemos elegir entre traducir una determinada página web, o bien escribir un pequeño texto (hasta 150 palabras) y pedir que lo traduzca.
Hagamos un pequeño experimento. Escribamos una oración relativamente compleja en alemán,
una subordinada final de infinitivo, a ver como la traduce al español. Le damos al botoncito y... a ver, a ver...:
¡Lo ha clavado!. Bueno, seguro que sólo es la suerte del principiante. Probemos ahora de español a alemán:
Bueno, la traducción no es estilísticamente perfecta, pero en cualquier caso es correcta y comprensible. Más no podemos pedirle, de momento.Dos cositas todavía:
1. Funciona bastante mejor de alemán a español que de español a alemán.
2. Un consejo para un buen funcionamiento: hay que escribir frases lo menos ambiguas posible. Simplemente tenemos que escribir como si estuviésemos hablando con un extranjero que sabe mucho vocabulario, pero muy poca sintaxis: frases cortas, sencillas y bien formuladas. Si nos atenemos a ello, este traductor nos puede resultar muy útil.


